Euskadi Ta Askatasuna (ETA) fue una organización terrorista nacionalista vasca que se proclamaba independentista, abertzale, socialista y revolucionaria. Durante sus cincuenta y ocho años de historia, entre 1958 y 2011, surgieron diferentes organizaciones con el mismo nombre como resultado de diversas escisiones, coexistiendo en varias ocasiones algunas de ellas, de las cuales solo sobreviviría la conocida como ETA militar. Anunció el cese definitivo de su actividad armada el 20 de octubre de 2011. Desarmada en abril de 2017, el 3 de mayo de 2018 anunció su disolución.
Gestoras Pro-Amnistía (Amnistiaren Aldeko Batzordeak) fue una organización cuyo propósito era asistir humana y jurídicamente a los presos de ETA, así como dar apoyo económico y protección a sus familiares. Fue ilegalizada en 2001 por su colaboración con la banda terrorista. Su ámbito de implantación inicial era el País Vasco, extendiéndose después al País Vasco francés y Navarra para así abarcar el territorio comprendido por Euskal Herria.
Sus antecedentes están en la Comisión Pro-Amnistía, organización creada en 1976 para conseguir la amnistía de los presos políticos del franquismo. Dicha amnistía, se consiguió parcialmente en julio de 1976 y fue ampliada en marzo y mayo del año siguiente. Afectó por igual a todos los presos políticos del franquismo, tuvieran o no delitos de sangre en su haber. Con esta ley, todos los presos de ETA fueron excarcelados. Gestoras Pro-Amnistía se formó dos años después, en 1979, como una refundación de la Comisión Pro-Amnistía.
Los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) fueron agrupaciones parapoliciales que practicaron terrorismo de Estado o «guerra sucia» contra la organización terrorista Euskadi Ta Askatasuna (ETA) y su entorno entre 1983 y 1987, asesinando a un total de 27 personas. Durante el proceso judicial contra esta organización fue probado que estaba financiada por altos funcionarios del Ministerio del Interior del Gobierno socialdemócrata de Felipe González. Aunque combatían a ETA y «los intereses franceses en Europa», a estos últimos por responsabilizar a Francia de «acoger y permitir actuar a los terroristas en su territorio impunemente», también realizaron acciones indiscriminadas debido a las cuales fallecieron ciudadanos franceses sin adscripción política conocida.